Friday, September 9, 2011

¡Qué bueno es vivir así! ... ¿TRABAJANDO?


El Banco Popular de Puerto Rico lanzó una campaña de publicidad utilizando como base una nueva versión de una vieja guaracha. Lo único que le cambiaron fue la letra. Según lo expresaron en los medios, hicieron tal cosa para estimular el espíritu trabajador del pueblo puertorriqueño. El estribillo de la nueva versión dice: Que bueno es vivir así, con ganas de trabajar. La campaña publicitaria incluye la venta del CD. Me imagino que los ingresos que generan de dicha venta lo utilizan para cubrir parte de los gastos de publicidad. Es una idea innovadora. Voy a darle mérito a esa campaña en el sentido de que se aparta de la chabacanería. Pero yo opino que es bien difícil que una simple canción vaya a obrar profundos cambios en las actitudes y el comportamiento de todo un pueblo. Además, la gente se cansa de todo y muy pronto dejarán de prestarle atención.

Para entender las actitudes que las personas desarrollamos hacia el trabajo, tenemos que tomar en cuenta muchos factores que interaccionan entre sí. Esos factores tienen que ver con los rasgos de personalidad, el trasfondo cultural, las políticas de las organizaciones que ejercen influencia sobre nuestras vidas y la situación económica que atravesamos. A mi juicio, la campaña publicitaria del Banco Popular parte de la premisa de que el pueblo puertorriqueño ha caído en la vagancia y por eso hay que estimularlo a trabajar. Pero eso es una generalización, y como tal, parte de una premisa falsa.

 Las generalizaciones son muy peligrosas y pueden causar hasta horrendos genocidios. Me resisto a pensar que los puertorriqueños, especialmente los jóvenes, no quieren trabajar.  No obstante, los mismos puertorriqueños somos culpables del fomento de esa generalización. Por desgracia, hacemos las críticas sociales desde una perspectiva negativa que confunde. Eso fue lo que pasó con la música de Cortijo y su Combo. Ese Combo tenían en su repertorio una guaracha cuyo estribillo dice Y no hago más na’. Eso no era una exaltación a la vagancia, sino una crítica dirigida a los dirigentes políticos la cual explico en el siguiente párrafo.

Estados Unidos estableció unas ayudas sociales para Puerto Rico sin ofrecerle al gobierno local un plan al largo plazo para estimular el empleo. A pesar de eso, pienso que esa ayuda fue muy necesaria en esos momentos de crisis económica. No quiero entrar en cuestiones políticas. Sin embargo, tenemos que conocer la realidad social de los obreros de aquella época para entender la actitud que una minoría asumió a raíz del establecimiento del llamado “mantengo”.  En aquel tiempo el salario de un obrero de la caña era de $.50 el día y tenía que trabajar seis días a la semana de sol a sol. Pero no le pagaban con dinero, sino con unos vales que les permitían hacer sus compras en la tienda del terrateniente. Trabajar en aquella época era igual a mucho esfuerzo, muy poco dinero y un estilo de vida de miseria. Las ayudas sociales que se establecieron en Puerto Rico les permitían vivir mejor sin tener que mover un dedo. Había que tener valores muy sólidos y metas de superación bien establecidas para no dejar de trabajar y quedarse durmiendo en una hamaca mientras cantaban: Y no hago más na’. Doy fe de que muchos aprovecharon el mantengo para resaltar el potencial productivo de ellos y de sus familias.   

Considero que es responsabilidad de todos despertar a la realidad actual que parece ahogarnos. Las ayudas sociales no van a ser eliminadas porque eso conlleva un costo político, pero no dude que vayan a ser recortadas. Eso implica que es tiempo de valorar el trabajo tomando en cuenta la nueva economía. La globalización y el acelerado desarrollo tecnológico han provocado unos cambios muy significativos en su estructura. Veamos los que más se destacan
  • Las profesiones tradicionales están altamente competidas y ya no ofrecen los incentivos del pasado. La competencia en ocasiones es tan férrea que induce a los profesionales a cometer actos de corrupción en todas sus manifestaciones. Inclusive, fomenta el uso de drogas para aliviar el estrés.
  • Los países del tercer mundo son ahora los que experimentan un aumento en el empleo porque las empresas transnacionales se han mudado para esos lugares en busca de mano de obra barata y poco exigente. Sin embargo, esos obreros están privados de sus derechos, tal como lo estuvieron los obreros del primer mundo hasta mediados del siglo pasado.
  • Debido a lo anterior, las economías de los países del tercer mundo están en crecimiento, mientras que las del primer mundo están estancadas o decreciendo.
  • Las empresas grandes han abandonado la idea del gigantismo y han recurrido al achicamiento (downsizing), cerrando fábricas y dejando muchas personas desempleadas. Redistribuyen las labores entre los que no quedan cesantes, aumentando su carga de trabajo.
  •  Por razones económicas, los gobiernos están reduciendo sus tamaños dejando en la calle gran número de empleados.
  • Casi todos los países del mundo confrontan un aumento en la tasa de inflación, pero la gente sigue infectada con el virus del consumismo que la lleva al endeudamiento.
 Es triste la realidad que vivimos. Se ha creado una gran incertidumbre laboral. La pregunta que aflora en la mente de aquellos que quieren trabajar es: ¿Tendré trabajo el próximo año? El dinero no nos rinde y algunas personas han tenido que recurrir a tener varios empleos o a desarrollar pequeñas empresas para cubrir sus necesidades. El lema es: Tenemos que trabajar para sobrevivir. ¿Será bueno vivir así?  El consumo elevado de drogas y alcohol, así como el aumento en la tasa de suicidios nos indican lo contrario.

Esta crisis que experimentamos es un reciclaje de otras que sucedieron en diversas épocas históricas. Aún dentro del mundo bíblico encontramos pruebas de inmensas crisis económicas y laborales. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento se narran los sufrimientos que soportaron los esclavos hebreos en Egipto (Éxodo 6:6-7).  Lea las parábolas de Jesús relacionadas con el trabajo y encontrará en ellas muchas controversias. Por ejemplo, la parábola de los obreros de la viña refleja las condiciones de trabajo que existían en Judea (Mateo 20:1-16). Esta situación la encontramos en muchos contextos donde se violentan los derechos humanos.

Vuelvo y repito, estamos experimentando una transformación en la estructura del concepto “trabajo”. Por tanto, necesitamos más que una canción para hacerle frente a esos cambios. El gobierno tiene que establecer programas para fomentarlo, lo que no necesariamente implica que se convierta en el más importante empleador dentro de un país. Los centros educativos tienen que cambiar sus enfoques y ofrecimientos académicos para ajustarlos a la nueva tecnología. Las escuelas tienen que establecer programas de orientación vocacional que ayuden a los estudiantes a enfocarse en su futuro. Las iglesias tienen que ayudar en el proceso de levantar proyectos comunitarios que sirvan las verdaderas necesidades del ambiente. Las empresas tienen que abandonar su excesiva fijación en maximizar sus ganancias. Los bancos tienen que abrir sus arcas y crear calles y avenidas para los nuevos inversionistas. Nosotros, como sociedad, tenemos que parar el alto consumismo y comenzar a fomentar el ahorro. El sueño americano no existe como existió a principios del siglo XX. Todos tenemos que prestarnos para el cambio. No nos hagamos los sordos y los ciegos, nos estamos jugando la vida en esto.

No los quiero dejar sin una palabra de esperanza. Sépase, Dios no está dormido ni se hace el desentendido. Por el contrario, está ejecutando unos cambios que no podemos apreciar debido a que estamos metidos en el torbellino. Él nos pregunta: ¿No hay en mí poder para librar? …(Isaías 50:2). ¡Sí que lo hay!

2 comments:

JOAN said...

Me encanto esta columna. Tiene muchas verdades de lo que a diario vivimos. Gracias por siempre compartir el talento que Dios te ha dado. Eres un gran ejemplo!!!

Mayra Roubert said...

!Qué gran verdad lo que has escrito!.....es momento de reflexionar y que todos pongamos nuestro granito de arena.

Lo que más se escucha es el refrán de " qué está haciendo el gobierno???"..... pero la verdad es que cada cual tiene su cuota de responsabilidad social. ES momento de que cada cual saque provecho de sus talentos y se atreva a hacer otras cosas. :-)

FELICIDADES POR ESTE MARAVILLOSOS BLOG!!!