Saturday, August 27, 2011

Las Noticias Ayer y Hoy


En la redacción de este  escrito participó mi buena amiga y periodista Michelle Ríos Poll. Su conclusión sobre la gran noticia dada por Jesucristo es genial.

Las comunicaciones siguen su proceso acelerado de transformación, trascendiendo las barreras territoriales y culturales. Los hechos noticiosos que acontecen en un lado del mundo llegan al otro extremo en cuestión de segundos. Sin embargo, a pesar del progreso que la comunicación y sus medios de divulgación han tenido, continúan siendo afectados por múltiples factores que distorsionan la realidad de los hechos.

Me asiste la razón al decir que algunos medios de comunicación están demasiado enfocados en ir a la caza de noticias sensacionalistas. Observo que algunas de las noticias que recibimos a diario tienen la tendencia de enfatizar los males que acaecen dentro de la sociedad. Por desgracia, tendemos a ser morbosos y ese grupo de comunicadores lo saben y lo explotan. El resultado de la divulgación este tipo de noticias, para los medios significa audiencia y ganancias. Mientras, que  para los receptores se traduce en la creación de un pesimismo generalizado. Esto ha provocado que algunas personas sean tan pesimistas que piensen que la maldad sobrepasa por mucho la bondad. Lo que sucede es que si enterramos lo bueno, lo malo florece.  Entonces comienza una lucha entre la luz (lo bueno) y la oscuridad (lo malo). Si escondemos la luz, aparece la oscuridad,  eso lo dijo Jesucristo (Mateo 5:14-16, 6:22-23) Más allá de la teoría que se enseña en las universidades sobre el inicio de los medios de comunicación, la realidad es que los noticieros existen desde que el ser humano hizo su entrada a este mundo. Por ejemplo, encontramos que muchos siglos atrás el profeta Daniel escribió que saldrían noticias del oriente y del norte que afectarían a todo el mundo (Daniel 11:44). Afirmaciones similares aparecen en otros relatos bíblicos y en otros libros antiguos no cristianos. Dentro del pueblo de Israel hubo comunicadores de promesas falsas y de desastres. Entre esos comunicadores estaban los profetas, personas muy conocidas dentro del pueblo. Los buenos profetas eran personas analíticas y críticas de su entorno. Su responsabilidad consistía en denunciar los males y advertir a la gente sobre lo que sucedería si continuaban obrando irresponsablemente. Estos profetas no tenían la intención de crear pánico entre la gente, por eso sus mensajes siempre terminaban con una palabra de esperanza. En cambio los falsos profetas, proclamaban juicio sin misericordia, o anunciaban victorias falsas con el fin de congraciarse con los religiosos y los gobernantes de turno.    

Las  profesoras Carmen Sara García e Ivette Maisonet Quiñones, en su libro Periodismo sin gazapos, explican que los medios de comunicación tienen unas funciones muy importantes que realizar dentro de la sociedad. Ellos existen para informar, interpretar, educar y entretener a la gente. Las noticias son por lo regular generadas por los periodistas que acuden a los diversos lugares para cubrir sucesos que son del interés del pueblo. La labor de los periodistas es servir como emisores y narrar los hechos que obtienen de fuentes fidedignas, tal y como acontecen. La codificación de los hechos la hacen en un lenguaje entendible y usualmente utilizan videos o fotos para darle mayor credibilidad a sus reportajes. Los periodistas no deben  interpretar los hechos noticiosos y menos inventar detalles de los sucesos. Yo añado que un buen periodista hace preguntas inteligentes que nunca atentan contra la dignidad de las personas entrevistadas. Debo destacar que la labor de un comunicador es ardua y hasta peligrosa. Muchos han perdido la vida en el cumplimiento de su deber.

Una vez el periodista finaliza su trabajo investigativo, entrega su informe al equipo noticioso de la empresa para la cual trabaja. Ese equipo decide si una noticia se hace pública o se archiva. Básicamente, el equipo noticioso está constituido por un periodista, un editor, un productor y un director de noticias, dependiendo del medio de comunicación en el que se trabaje la información.
 Según mi punto de vista, puede surgir un conflicto cuando el periodista también asume funciones de comentarista y redactor. Digo esto porque los redactores siempre toman en cuenta las políticas de sus organizaciones y los intereses de los productores. Estos últimos son los que buscan los clientes que pagan por anunciarse en los programas noticiosos.

Un analista de noticias tiene la función de interpretar los hechos acaecidos. No debe parcializarse con ningún bando, sino que trata de ser lo más objetivo posible. Pero tenemos que admitir que ningún ser humano es totalmente objetivo. Nuevamente cito a las profesoras García y Maisonet (Periodismo sin gazapos, pagina 5) quienes opinan que la objetividad es un ideal. Ellos añaden que un periodista sólo puede hacer un esfuerzo por describir lo más fidedignamente posible los aspectos verídicos de la llamada realidad. 

Con el paso de los años y  el surgimiento de nuevas tecnologías los productores de noticias, estudiosos al fin del mercadeo, se dieron cuenta de que las nuevas generaciones por lo regular no son atraídas por los programas noticiosos que antes se difundían de forma lenta y aburrida. Hoy día para atraer estas generaciones, los productores han creado una nueva programación que acentúa el entretenimiento. De ahí, surge que algunos comunicadores actúen más como faranduleros que como comentaristas de noticias. Inclusive, los noticieros se han convertido en un excelente instrumento de propaganda económica y política.
A pesar de esta situación, reconozco el valor que tiene esa nueva programación de noticias que ha logrado que la gente joven las escuche y se informe. Pero debemos ser críticos de lo que se nos informa y aprender a leer la entrelínea de los mensajes que recibimos con el fin de descubrir si existen distorsiones de la realidad.    

Nuestra sociedad  necesita a gritos tener un mayor número de buenos periodistas, analistas y comentaristas de noticias. El mejor modelo de comparación lo encontramos en la persona de Jesucristo, quien fue, es y será el más grande comunicador de todos los tiempos. Primero, su agenda fue anunciada muchos siglos antes de su nacimiento (Isaías 9, 11 y 53). Segundo, comunicó verdades, no mentiras. Tercero, se dio a conocer sin utilizar fanfarrias. Cuarto, no se dejó influenciar por nada ni nadie que pudiera desviarlo de su manera de pensar. Quinto, y no menos importante su noticia tiene vigencia eterna y la escuchan todas las generaciones. De esta forma, las noticias de Jesucristo trascienden fronteras e idiomas, al igual que los medios de comunicación  que llegan al lugar más recóndito del mundo. Sin embargo, a diferencia de la información que generan los medios, la palabra de Dios impacta de manera positiva la vida de millones de personas.  

5 comments:

JOAN said...

Excelente articulo!! Muy a tono con la realidad que veo a diario en mi entorno. Las felicito por esta columna, entre las dos hacen un duo dinamico perfecto!!!

Roberto Mena said...

DE ACUERDO. En los muchos años en que he tenido el privilegio de estar en los medios veo que es imposible ser imparcial. A lo que aspiramos es a ser lo más objetivo posible.

Otra de las cosas que no terminan de sorprenderme es la increíble fascinación humana por ser fotografiados. Lo he visto tanto en niñitos campesinos como en encumbradas reuniones sociales...

Maura Michelle said...

Es lamentable que el $$$ compre el silencio de algunos periodistas y sea el escritor de noticias que lejos de edificar, destruyan al pueblo.

Janet said...

Las noticias hoy en día no están hechas para orientar sino confundir. Es una pena que con tantos adelantos en la comunicación el pueblo siga en completa ignorancia.

Wisdom Words said...

Hay mas noticias chismograficas que espacios de analisis noticiosos. Eso es lo que la gente escucha y lo que le gusta. Por eso estamos como estamos por eso nunca progresamos.Usamos mas la lengua que el cerebro. Por eso hay tanta ignorancia.